Una exigencia directa a las cabezas del Congreso y de las altas cortes formuló el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien señaló que ninguna de esas instancias se ha pronunciado sobre las recientes afirmaciones del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que dejó abierta la posibilidad de un escenario de intervención contra Colombia. Para el titular de la cartera política, esa falta de respuesta institucional resulta inquietante y transmite una señal equivocada, tanto hacia afuera como hacia la propia ciudadanía.

"Colombia no es un Estado fallido"

El ministro insistió en que el país tiene un Estado consolidado, con separación de poderes y legitimidad democrática, y por eso descartó de plano cualquier intento de rotularlo como un Estado fallido. En su lectura, quienes presiden el Congreso y las altas cortes no se limitan a encabezar sus respectivas ramas del poder público: integran el Estado colombiano y, por mandato constitucional, están obligados a defender la soberanía, la independencia y el orden democrático, sin que las diferencias políticas con el Gobierno nacional puedan servir de excusa.

En su mensaje publicado en la red social X el 5 de enero de 2026, Benedetti escribió: "Colombia no es un Estado fallido. Miembros del Estado también son los presidentes de las Cortes y el Congreso de la República quienes tienen por mandato constitucional defender la independencia nacional. Su silencio ante la amenaza de una invasión militar, además de demostrar su…".

El silencio, según el ministro, tiene consecuencias

Benedetti consideró grave que no se haya fijado una postura clara ante declaraciones que pueden leerse como una amenaza proveniente del exterior. Esa ausencia de reacción, dijo, no se explica únicamente por la oposición política: implica desatender el deber de resguardar los intereses superiores del país y de obrar con sentido de Estado.

Callar frente a ese tipo de afirmaciones, advirtió, alimenta un relato que desconoce la institucionalidad colombiana, erosiona la democracia y golpea la imagen de Colombia en el plano internacional. De ahí que haya reclamado una reacción firme y coordinada de todas las ramas del poder público.

Un llamado que incluye a la oposición

El ministro cerró recordando que incluso voceros de la oposición y precandidatos presidenciales han admitido en público que Colombia no es un Estado fallido y que existen garantías plenas para la competencia política. Sobre esa base, repitió su convocatoria a la unidad institucional para responder a cualquier señalamiento externo que cuestione la soberanía y la estabilidad democrática del país, al margen de los desacuerdos con el gobierno del presidente Gustavo Petro.