Una transición con verdad y justicia, y no solo el fin de un gobierno autoritario. Ese fue el planteamiento del candidato presidencial colombiano David Luna al referirse a lo ocurrido en Venezuela, donde la salida del poder de Nicolás Maduro constituye, en su lectura, una noticia favorable tanto para ese país como para Colombia y para la estabilidad regional.
El vínculo entre democracia venezolana y paz colombiana
Luna planteó que, mientras Venezuela no contara con democracia, alcanzar una paz verdadera en territorio colombiano resultaba inviable. Bajo esa premisa, atribuyó al régimen de Maduro responsabilidad en violaciones graves a los derechos humanos, en el fraude electoral y en prácticas ligadas al narcotráfico, elementos que, de acuerdo con lo que expuso, incidieron de manera directa en la seguridad y en el orden de la región.
Transición, exilio y responsabilidades
El aspirante a la Presidencia dijo esperar que en Venezuela se abra un proceso de transición pacífico, que devuelva la democracia y permita que millones de familias separadas por el exilio vuelvan a encontrarse. Aun así, precisó que ese camino tiene que darse junto con verdad, justicia y un esclarecimiento completo de responsabilidades, lo que incluye identificar a gobiernos, empresas y actores políticos que habrían actuado como cómplices en el sostenimiento del régimen.
Críticas a los organismos internacionales
En su intervención también cuestionó a las instancias internacionales, a las que señaló de haberse mantenido pasivas ante una dictadura y ante la violación sistemática de los derechos humanos. Para Luna, el proceso venezolano no puede reducirse al cierre de un gobierno autoritario: debe orientarse a reconstruir de manera integral un Estado que, en su opinión, quedó colapsado.
El papel que le asigna a Colombia
Por último, afirmó que Colombia tiene que ejercer un liderazgo claro ante la comunidad internacional e impulsar un apoyo firme a Venezuela. Ese respaldo, precisó, debe estar condicionado a que se realicen elecciones libres, a que exista una justicia independiente y a que se desmantelen las estructuras criminales que, según sostuvo, siguen operando en ese país.