Un mensaje enviado por intermediarios llegó al ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, con un contenido concreto: si no coopera con las demandas de la administración estadounidense y no respalda la gobernabilidad de la presidenta interina Delcy Rodríguez, podría terminar enfrentando consecuencias parecidas a las que hoy afronta Nicolás Maduro. Así lo indican reportes basados en fuentes consultadas por Reuters.
El contenido de la advertencia
De acuerdo con esas versiones, personas cercanas al gobierno en Washington le hicieron saber a Cabello que su panorama podría volverse comparable al de Maduro, quien fue capturado en Caracas y llevado a Nueva York para responder ante la justicia estadounidense por cargos de narcoterrorismo. El planteamiento, según los mismos reportes, quedó condicionado a que el funcionario se alinee o no con las exigencias de Estados Unidos.
Quién es la pieza en juego
Cabello figura entre los dirigentes con mayor peso dentro del chavismo y mantiene control sobre aparatos de seguridad señalados por abusos generalizados de derechos humanos. Esa condición lo ubica en un lugar estratégico dentro del proceso de transición que se abrió tras la caída de Maduro. Al mismo tiempo, su conocida rivalidad política con Delcy Rodríguez y su historial represivo despiertan inquietud entre funcionarios estadounidenses, que temen que una oposición suya o un intento de sabotaje terminen rompiendo el frágil equilibrio político venezolano.
Otro nombre en la lista
La advertencia a Cabello no sería la única. Documentos consultados apuntan a que otro alto funcionario venezolano estaría bajo la mira de Washington: el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, igualmente acusado por Estados Unidos por su presunta implicación en narcotráfico y sobre quien pesa una recompensa por su captura.
Los cálculos y los riesgos
La aproximación estadounidense tiene dos caras. Por un lado, busca presionar para obtener cooperación con el gobierno interino. Por otro, contempla alternativas para apartar eventualmente a Cabello de los espacios de poder o incluso forzar su salida del país. Sin embargo, se admite que actuar de manera directa contra él podría desatar reacciones violentas de grupos paramilitares y colectivos progubernamentales, lo que complicaría la estabilidad interna.
Un escenario internacional tensionado
El pronunciamiento aparece en un momento ya cargado de tensión, marcado por la captura de Maduro a manos de fuerzas estadounidenses y por la designación de Delcy Rodríguez como presidenta interina. Ese giro ha derivado en advertencias diplomáticas y estratégicas de Washington dirigidas a figuras clave del régimen venezolano.
El mensaje a Cabello, en definitiva, deja ver lo enredado del momento político en Venezuela y el nivel de presión internacional sobre las autoridades del país para que faciliten una transición pacífica, sostengan el orden y atiendan las exigencias de Estados Unidos en una etapa crítica de la historia reciente venezolana.