Con reuniones en Washington arrancó la visita oficial del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, cuyo propósito es ampliar y afianzar el trabajo conjunto entre Colombia y Estados Unidos frente al narcotráfico y a las estructuras criminales que operan más allá de las fronteras. El plan de la misión apunta a acordar una hoja de ruta compartida que refuerce las capacidades de los dos países en inteligencia, tecnología y operaciones coordinadas contra las redes ilegales.
Un viaje pactado antes de la cita en la Casa Blanca
El desplazamiento del titular de la cartera se definió luego de una reunión virtual en la que participaron el Departamento de Defensa estadounidense y la Cancillería colombiana. Ese encuentro hizo parte de los preparativos de la visita que el presidente Gustavo Petro hará a la Casa Blanca a comienzos de febrero, donde tiene previsto reunirse con su homólogo Donald Trump.
Tres prioridades sobre la mesa
En declaraciones divulgadas por el Ministerio de Defensa, Sánchez señaló que el propósito de fondo del viaje es llevar la cooperación internacional a un nivel más profundo para responder con mayor eficacia al narcotráfico, al que describió como una de las mayores amenazas globales. De acuerdo con lo que explicó, en las conversaciones previas quedaron fijados tres frentes estratégicos.
El primero es exponer en detalle ante las autoridades estadounidenses los avances y los resultados colombianos en la lucha contra las drogas, de modo que se afiancen la confianza y el respaldo internacional. El segundo consiste en explorar nuevas alternativas de cooperación en inteligencia, con énfasis en herramientas tecnológicas como drones y sistemas antidrones para golpear a las estructuras criminales. El tercero busca armar una estrategia integral capaz de afectar de manera contundente al crimen organizado transnacional presente en ambos países y en la región.
Consumo y producción, dos caras del mismo problema
El ministro puntualizó que en el intercambio quedó establecido que las líneas de acción contra el consumo y contra la producción de drogas tienen que operar como complementarias y no como excluyentes, si se quieren resultados que se sostengan en el tiempo. Sobre ese punto insistió en que la conversación permanente entre los dos gobiernos resulta clave frente a un fenómeno que desborda las fronteras.
Con quién se reunirá
Mientras esté en Washington, Sánchez tendrá encuentros con altos funcionarios del Departamento de Defensa, con congresistas estadounidenses dedicados a asuntos de seguridad, armas e inteligencia, y con representantes de la Casa Blanca que manejan la política antidrogas. Toda la agenda se cumplirá de forma articulada con el Ministerio de Justicia y la Cancillería, dentro de un esfuerzo coordinado del Gobierno colombiano para consolidar su papel como aliado estratégico en la lucha global contra el narcotráfico.