La agenda oficial en México quedó suspendida de manera preventiva luego de que un movimiento telúrico de magnitud 6,5 se percibiera con intensidad en varios sectores de Ciudad de México durante la mañana de este viernes. Entre las actividades interrumpidas estuvo la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien volvió a presentarse minutos más tarde para entregar un primer balance.

Epicentro en Guerrero

El Servicio Sismológico Nacional confirmó el evento y detalló que el epicentro se ubicó a 15 kilómetros del municipio de San Marcos, en el estado de Guerrero. El temblor provocó momentos de tensión entre la población y llevó a la activación de los protocolos de emergencia.

Según explicó la mandataria, los primeros informes de las autoridades no dan cuenta de daños estructurales graves ni de víctimas fatales, ni en la capital ni en las zonas próximas al epicentro. Se dispusieron recorridos de verificación en distintos puntos de la ciudad y del territorio guerrerense para revisar el estado de la infraestructura, los servicios públicos y las viviendas. Al cierre de este reporte, los organismos de emergencia continuaban con las labores de vigilancia sin reportes de incidentes de consideración.

El Servicio Geológico Colombiano también difundió un boletín sobre el movimiento: magnitud 6.5, profundidad de 35 kilómetros, con referencia en Rancho Viejo, México, a las 08:58 hora local del 2 de enero de 2026.

Un suelo que amplifica el movimiento

Los especialistas insisten en que la capital mexicana tiene una vulnerabilidad particular frente a los sismos: buena parte de su territorio, sobre todo en la zona centro, está construido sobre un antiguo lecho lacustre. Ese terreno amplifica las ondas sísmicas, un efecto que se nota especialmente cuando los temblores se originan en la costa del Pacífico, a menos de 400 kilómetros de distancia.

La huella de los 19 de septiembre

El país todavía carga con el recuerdo de los dos terremotos más destructivos de su historia reciente, ambos ocurridos un 19 de septiembre. El de 1985, de magnitud 8,1, dejó miles de muertos y arrasó amplias zonas de la ciudad. El de 2017, de magnitud 7,1, cobró la vida de 369 personas, en su mayoría en la capital.

Esas tragedias impulsaron el fortalecimiento de los sistemas de prevención y respuesta. México puso en marcha la alerta sísmica mediante altavoces distribuidos por la ciudad y aplicaciones para celulares, herramientas que otorgan segundos decisivos para buscar resguardo. Ese mecanismo volvió a funcionar durante el sismo de este viernes.

Cinco placas tectónicas debajo

El territorio mexicano está entre las regiones con mayor actividad sísmica del planeta, pues se asienta sobre la convergencia de cinco placas tectónicas. Esa condición geográfica obliga a las autoridades a mantener una vigilancia permanente y le da un peso central a la preparación de la ciudadanía ante fenómenos naturales de este tipo.