Ochenta y tres IPS cerradas de manera definitiva, una caída del 11,7 % en los intentos de suicidio y más de 30.000 millones de pesos invertidos en obras y dotación son las cifras con las que la Secretaría de Salud del Atlántico resumió su gestión durante 2025. El balance departamental apunta a tres frentes: la atención directa a la ciudadanía, el robustecimiento de la red pública y la protección de los usuarios frente a prácticas irregulares.

Obras, dotación y ambulancias nuevas

Durante la administración del gobernador Eduardo Verano de la Rosa, el departamento puso el foco en poner al día hospitales y puestos de salud. Los recursos superiores a los 30.000 millones de pesos se destinaron a infraestructura, dotación y ampliación de la capacidad operativa de la red.

Entre los avances más visibles figura la renovación del parque automotor asistencial. Se entregaron 20 ambulancias nuevas, tanto medicalizadas como de transporte básico, que hoy operan en hospitales municipales y en el centro hospitalario departamental. Ese refuerzo beneficia a más de un millón de habitantes.

A ese capítulo se suman dos proyectos de mayor envergadura. Uno es la modernización total de la ESE de Puerto Colombia, cuya entrega está prevista para mediados de 2026. El otro es la ampliación del hospital de Repelón, que permitirá por primera vez que las mujeres del municipio accedan a servicios de parto y ginecobstetricia sin tener que desplazarse a otras poblaciones. Con estas intervenciones se reforzaron la atención materno-infantil, la hospitalización y las urgencias en puntos estratégicos del territorio.

Salud mental: una línea que atendió a 1.600 personas

La salud mental se mantuvo como una de las apuestas sociales centrales del departamento. Según los reportes oficiales del sistema de vigilancia epidemiológica, el intento suicida bajó 11,7 % respecto al año anterior. Ese resultado se asocia a la estrategia Habla y Te Sanas, que brinda atención psicológica permanente durante las 24 horas del día.

En 2025 esa línea de apoyo atendió a más de 1.600 personas, con énfasis en adolescentes y jóvenes. En paralelo, el Programa de Orientación y Apoyo Familiar acompañó a miles de hogares que enfrentaban situaciones de riesgo psicosocial.

Inspección a prestadores y denuncias por IPS inexistentes

El otro eje del balance fue la vigilancia a quienes prestan los servicios. Mediante labores de inspección, vigilancia y control, la Secretaría de Salud adelantó más de 700 visitas a IPS entre 2024 y 2025. De ahí se derivó el cierre definitivo de 83 instituciones que no reunían los requisitos mínimos de calidad.

También se impusieron cientos de medidas preventivas y sanciones económicas por fallas en talento humano, infraestructura, dotación y procesos asistenciales. En ese marco, el departamento denunció ante la Fiscalía General de la Nación a varias IPS que aparecían como habilitadas pero que en la práctica no existían, en lo que se conoce como IPS fantasmas.

El informe describe una política de salud orientada a la prevención, la transparencia y el fortalecimiento institucional, con la meta de consolidar un sistema más humano, eficiente y confiable para los atlanticenses.