Del 1 al 28 de octubre se cumplirá el cuarto y último periodo de incorporación que el Ejército Nacional dejó programado para 2026. La invitación cobija a los colombianos que ya cumplieron 18 años y que todavía no llegan a los 24, es decir, hasta un día antes de esa fecha de cumpleaños. Para quedar incorporados deberán cumplir los requisitos y pasar por cada una de las etapas del trámite.

Dónde se adelanta el trámite

La jornada operará en las zonas y distritos militares distribuidos en el territorio nacional. Entre las ciudades donde los ciudadanos pueden realizar el procedimiento figuran Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla.

La institución precisó en su información oficial que esta convocatoria no equivale a un ingreso automático de todos los jóvenes comprendidos en ese rango de edad. Tratándose de los hombres, lo que ordena la ley es definir la situación militar; una vez surtido el proceso, son las autoridades las que establecen quiénes reúnen las condiciones para prestar el servicio.

Cuatro periodos en el año

Según confirmó el Ejército, el calendario de 2026 contempló cuatro momentos de incorporación: febrero, mayo, agosto y octubre. El que arranca el próximo mes será, entonces, el último del año.

Quienes estén interesados tienen dos vías: registrarse por los canales oficiales de la institución o presentarse en el Distrito Militar que les corresponda. La entidad recordó que el procedimiento no tiene costo y que no hace falta acudir a intermediarios.

Dentro de las condiciones generales figuran la ciudadanía colombiana, estar en la edad prevista y aprobar las evaluaciones exigidas, entre ellas los exámenes médicos y las fases de selección. Las mujeres también pueden vincularse, aunque en su caso el servicio militar continúa siendo voluntario.

Doce o dieciocho meses, según la modalidad

El tiempo de permanencia varía de acuerdo con la modalidad bajo la cual se ingrese. La información divulgada por el Ejército Nacional señala que los soldados regulares cumplen 18 meses y los soldados bachilleres, 12 meses. En otras palabras, no todos los incorporados estarán el mismo periodo en las filas: eso depende de las condiciones fijadas para cada modalidad.

Bonificación y otros beneficios

Uno de los ajustes que más ha llamado la atención este año tiene que ver con la remuneración de quienes prestan el servicio. Bajo el nuevo esquema, a partir de 2026 los soldados perciben una bonificación mensual equivalente al 100 por ciento del salario mínimo legal mensual vigente. A eso se suman otros reconocimientos económicos durante la permanencia y en el momento del licenciamiento.

El paquete no se limita al dinero. Quienes ingresan tienen alimentación, alojamiento, servicios de salud, dotación y alternativas de capacitación laboral, entre otros beneficios que contempla la legislación. La institución ha indicado, además, que existen opciones de formación y oportunidades educativas para los que terminan el servicio.

Los pasos para inscribirse

Los ciudadanos que estén en la edad requerida y necesiten resolver su situación militar deben arrancar el trámite por las vías oficiales: la plataforma de la institución o el Distrito Militar de su jurisdicción. Allí les informarán qué documentos presentar, cuáles evaluaciones deben pasar y qué fechas tienen que cumplir. El Ejército reitera que a nadie le corresponde pagarle a terceros por este procedimiento.

Para los seleccionados que finalmente sean incorporados, el compromiso será de 12 o 18 meses, según el caso, con los beneficios que fija la ley.

Lo que sigue

Con esta jornada se cierra el cronograma de incorporaciones del año. De ahí que los jóvenes que aún no han definido su situación militar y están dentro de las edades previstas deban revisar las fechas y las condiciones oficiales, tanto para evitar confusiones como para no caer en manos de intermediarios que ofrezcan gestiones por fuera de los canales autorizados.

Vale insistir en un punto: que exista la convocatoria no significa que todos los jóvenes de 18 a 24 años vayan a ser llevados de manera automática a prestar servicio. Es un proceso en el que primero hay que cumplir requisitos, superar evaluaciones y reunir condiciones; solo después se define quiénes ingresan a las filas.