Con un acto solemne celebrado en Caracas, el Parlamento venezolano formalizó el nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de la República. La decisión se produjo ante la ausencia del mandatario Nicolás Maduro, quien permanece bajo custodia en Estados Unidos.

Una juramentación en el hemiciclo

El acto estuvo encabezado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien subrayó que la medida apunta a asegurar que el poder Ejecutivo siga funcionando en medio de una coyuntura política y judicial que no tiene antecedentes en el país.

Al tomar posesión durante la sesión, Rodríguez invocó a Maduro como presidente legítimo y sostuvo que asume la responsabilidad en un escenario atravesado por la tensión internacional y por el impacto social que, de acuerdo con sus palabras, han dejado los hechos más recientes. Planteó que su mandato apuntará a preservar la estabilidad de las instituciones, la paz interna y la soberanía nacional, en lo que describió como un momento crítico.

Las prioridades anunciadas

La nueva jefa de Estado encargada indicó que su gestión girará en torno a tres ejes: mantener en marcha el aparato estatal, proteger a la población y sostener el orden político. En la misma línea, insistió en su rechazo a lo que calificó como una agresión externa contra Venezuela. Añadió que llega al cargo con el compromiso de impulsar la cohesión social y la seguridad, en un contexto que, según dijo, obliga a tomar decisiones rápidas y firmes.

Un mandato de 90 días prorrogables

La designación se produjo en acatamiento de una orden del Tribunal Supremo de Justicia, que fijó un lapso inicial de 90 días, con posibilidad de prórroga, para el ejercicio de sus funciones. Voceros oficialistas resaltaron durante la jornada que, con esta investidura, Rodríguez pasa a ser la primera mujer que encabeza el Ejecutivo venezolano.

Primer consejo de ministros

Antes de la juramentación, la funcionaria ya había dirigido su primera reunión con el gabinete. Allí se tomaron decisiones dirigidas a coordinar la acción del Gobierno y se anunció la creación de una comisión especial que adelantará gestiones vinculadas con la situación judicial de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en Estados Unidos. En ese encuentro también se puso sobre la mesa la eventual apertura de canales de diálogo con Washington dentro de una agenda de cooperación.

El factor internacional

El panorama externo pesa en el arranque de esta etapa política. Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha repetido sus exigencias frente a Venezuela y señaló que el futuro de las relaciones dependerá de las decisiones que tome el nuevo liderazgo. Mientras tanto, Maduro y Flores afrontan procesos judiciales en Nueva York, donde se declararon no culpables de los cargos que se les imputan.

Con esta juramentación, el oficialismo intenta transmitir un mensaje de continuidad y de control institucional, mientras dentro y fuera del país se sigue de cerca el desarrollo de los hechos y el rumbo que tomará la transición en los próximos meses.