Más de 7.000 millones de pesos —cerca de dos millones de dólares— dejó de percibir el ELN tras una operación militar en zona rural de San Cayetano, Norte de Santander. Ese es el cálculo oficial de la afectación económica que sufrió el grupo armado luego de que tropas de la Segunda División del Ejército Nacional ubicaran y destruyeran un laboratorio dedicado al procesamiento de clorhidrato de cocaína.

Dónde ocurrió y a quién pertenecía la infraestructura

La acción se cumplió en la vereda Ayacucho, donde funcionaba una infraestructura ilegal montada para producir estupefacientes a gran escala. Según lo informado por las autoridades, el complejo estaba en manos de estructuras armadas asociadas al Frente Urbano Carlos Germán Velazco Villamizar del ELN, de modo que el golpe recayó directamente sobre las finanzas de esa organización.

Qué encontraron las tropas

En el sitio fueron incautados 523 kilogramos de clorhidrato de cocaína que ya estaban listos para ser comercializados, además de 396 galones de la misma sustancia en estado de suspensión. El hallazgo incluyó cantidades considerables de insumos químicos, tanto líquidos como sólidos, y también equipos y elementos empleados en las distintas etapas de la fabricación de drogas ilícitas.

El alcance del golpe

Para las autoridades, el resultado deteriora de manera importante la capacidad logística y operativa de la estructura ilegal en esa zona del departamento, y le recorta el margen con el que financia actividades criminales que impactan la seguridad y la tranquilidad de los civiles.

Lo que sigue

El Ejército Nacional insistió en que mantendrá de forma sostenida las operaciones contra el narcotráfico. El propósito, señaló la institución, es desarticular las economías ilegales, brindar protección a las comunidades y afianzar la presencia del Estado en territorios estratégicos del país.