Tres semanas de despliegue por tierra, aire y ríos terminaron en una ofensiva en zona rural de San José del Palmar, en el Chocó, que según las Fuerzas Militares de Colombia dejó elementos contundentes sobre la muerte de alias Santiago, señalado como el máximo cabecilla del Ejército de Liberación Nacional que todavía operaba dentro del territorio nacional.
Una operación conjunta bautizada Denver
La información oficial indica que la acción se ejecutó después de un prolongado trabajo de inteligencia y de un movimiento estratégico de tropas en distintos frentes. El blanco principal era Hernán Chica Palacios, conocido con el alias de Santiago, un hombre que acumulaba cerca de treinta años dentro de estructuras armadas ilegales.
El general Hugo Alejandro López Barreto, comandante de las Fuerzas Militares, detalló que la denominada Operación Denver se desarrolló de manera articulada entre el Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional. Con base en los informes de inteligencia disponibles, dijo, es posible afirmar que existen serios indicios de la neutralización del principal jefe del Frente de Guerra Occidental del ELN, una estructura con fuerte presencia en el suroccidente colombiano.
El cuerpo todavía no aparece
Hasta el momento no se ha recuperado el cadáver del cabecilla insurgente. Por eso, según explicaron las autoridades, las operaciones siguen activas en el área, tanto para asegurar el control del territorio como para verificar plenamente los resultados de la ofensiva. El alto mando militar señaló que, cuando terminen las labores en terreno, se dará a conocer un reporte detallado a la opinión pública.
Quién era el objetivo
Alias Santiago aparecía entre los hombres más buscados por el Estado, con una recompensa de hasta 3.000 millones de pesos por datos que llevaran a su captura. Para las autoridades, era el principal articulador de las economías ilegales del ELN en el occidente del país, con injerencia directa en el narcotráfico y en la minería ilegal.
El Ministerio de Defensa le atribuye, a lo largo de su extensa carrera criminal, responsabilidad en homicidios, secuestros, extorsiones, reclutamiento forzado de menores y acciones que derivaron en desplazamientos masivos y confinamientos de comunidades enteras en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Antioquia y Risaralda.
Paros armados y afectación humanitaria
También se le señala de haber ordenado varios paros armados entre 2024 y 2025, que dejaron paralizadas amplias zonas del Chocó. Esas medidas restringieron la movilidad de la población civil y provocaron graves afectaciones humanitarias, entre ellas la escasez de alimentos.
Para las autoridades, si la muerte llega a confirmarse por completo, se trataría de un golpe estratégico contra la estructura del ELN en el occidente colombiano.