A los 63 años murió Ismael Simancas, el cantante que la champeta conoció como Dogardisc. Su fallecimiento ocurrió el 15 de enero de 2026 en una clínica de Cartagena, luego de que su estado se complicara por la diabetes y una falla renal. Desde los últimos días de diciembre permanecía internado en la Unidad de Cuidados Intensivos. La música del Caribe colombiano quedó de luto con la noticia.

Del barrio Chiquinquirá a los picós del Caribe

Dogardisc era oriundo del barrio Chiquinquirá, en Cartagena, y allí empezó una trayectoria que superó las tres décadas dentro del género champetero. Su primer papel en la música fue el de percusionista; con los años pasó al frente del micrófono y terminó consolidado como vocalista. Ese recorrido lo convirtió en una de las figuras de la vieja escuela de la champeta y en una voz que no faltaba en las fiestas populares de la región.

Los temas que lo mantuvieron vigente

Su repertorio dejó títulos reconocibles como “El viejo zorro”, “El cachaco faltón”, “Tras las rejas”, “La Mona Lisa” y “Vida chévere”, esta última grabada junto a Mr. Black. Cada uno de esos temas sumó a la identidad sonora del género y le permitió mantenerse activo durante décadas.

El éxito tardío de “Desplazado de amor”

Uno de los capítulos más importantes de su carrera llegó con “Desplazado de amor”, una canción que había grabado años antes y que se volvió viral desde 2022. El tema escaló a posiciones destacadas en plataformas digitales como Spotify Colombia y acumuló millones de reproducciones en YouTube. Con su carga de desamor y sus metáforas rurales, la canción llegó a públicos jóvenes y le dio al artista uno de los mayores reconocimientos de sus últimos años de vida.

Reacciones y legado

Su muerte causó conmoción en la escena musical del Caribe. Colegas, seguidores y amantes de la champeta manifestaron su pesar y resaltaron lo que deja como artista. Dogardisc se va con una huella imborrable en la música popular colombiana, y su voz seguirá presente en las fiestas y en la memoria colectiva como símbolo de una champeta auténtica, resistente y profundamente caribeña.