Con argumentos técnicos y financieros, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, salió a explicar la nueva tarifa del Sistema de Transporte Público de la capital. Según dijo, la determinación tomada por el Distrito se sustenta en criterios técnicos y en la situación real de las finanzas de la ciudad.
Diálogo abierto, pero con advertencia
El mandatario indicó que su administración ha mantenido de manera permanente la disposición a conversar con el Gobierno Nacional. Al mismo tiempo, lanzó una advertencia: la Nación no puede pasar por alto el impacto que sus propias decisiones terminan generando en las cuentas de los territorios.
El salario mínimo y su efecto en los costos
Galán calificó como positivo el aumento del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional y admitió que beneficia el ingreso de más de 2,4 millones de personas que reciben esa remuneración en el país. Sin embargo, precisó que ese ajuste también repercute directamente en los costos de operación de servicios esenciales como el transporte público, unos costos que, según planteó, deben asumirse con responsabilidad.
Cómo se calculó la nueva tarifa
De acuerdo con el alcalde, el Distrito definió el nuevo valor del pasaje con rigor técnico, considerando el alza en los costos laborales, el mantenimiento del sistema y la exigencia de mantener el servicio sostenible en el tiempo. Insistió en que la capital no puede soportar en soledad las consecuencias financieras que se desprenden de decisiones tomadas a nivel nacional, más aún cuando estas golpean de manera significativa la operación de los sistemas de transporte masivo.
Llamado a una responsabilidad compartida
Para cerrar, Galán volvió a pedirle al Gobierno Nacional que comparta la responsabilidad frente a los efectos del incremento del salario mínimo y que refuerce los mecanismos de apoyo a las ciudades. El objetivo, señaló, es proteger a los usuarios del transporte público y, a la vez, la estabilidad de los sistemas que sostienen la movilidad urbana.
En su mensaje en redes sociales, publicado el 13 de enero de 2026, el alcalde escribió: “Gobernar es tomar decisiones y asumir las consecuencias. El sistema de transporte público de Bogotá tiene 35 mil trabajadores, muchos de ellos con una remuneración vinculada al salario mínimo. Por eso, es inevitable que la tarifa del transporte público suba. Y no es sólo en…”.