¿Qué encontró el nuevo estudio?

Una investigación divulgada en la revista científica Gut Microbes puso otra vez sobre la mesa un problema que inquieta a los especialistas: los antibióticos están perdiendo eficacia frente a las bacterias. El trabajo confirmó que Helicobacter pylori, microorganismo vinculado con dolencias digestivas y señalado como uno de los principales factores de riesgo de cáncer gástrico, resiste cada vez más a varios de los fármacos que suelen recetarse contra ella, un escenario que complica los tratamientos y puede derivar en más complicaciones para quienes la portan.

Los datos recopilados en el periodo comprendido entre 2020 y 2024 arrojaron cifras concretas: 24 % de resistencia frente a la claritromicina, 21 % ante el levofloxacino y 33 % en el caso del metronidazol. El punto que alarma a los investigadores es que ese umbral del 15 % fijado por las guías clínicas europeas, necesario para que un antibiótico continúe siendo aconsejado como primera opción terapéutica, quedó ampliamente superado.

¿Qué es Helicobacter pylori y por qué preocupa?

Andrés Alejandro Bobadilla, médico especialista y docente de la Universidad del Rosario, describió a este microorganismo como una bacteria gramnegativa con la capacidad de permanecer años dentro del estómago pese a las condiciones de alta acidez. Buena parte de los infectados nunca desarrolla síntomas; sin embargo, cuando la bacteria produce enfermedad, puede derivar en gastritis crónica, úlceras gástricas o duodenales y sangrado digestivo, además de elevar de manera considerable la posibilidad de cáncer gástrico si no hay un manejo médico apropiado.

¿Cómo se vuelven resistentes las bacterias?

Bobadilla aclaró que no se trata de que estos microorganismos "aprendan" a protegerse, sino de un mecanismo natural de selección. Al eliminar el antibiótico a las bacterias sensibles, quedan vivas las que cargan mutaciones o genes de resistencia; estas se reproducen y heredan esos rasgos a otras, de modo que los medicamentos disponibles van perdiendo efecto con el paso del tiempo.

El panorama, agregó el especialista, empeora por el manejo inadecuado de estos fármacos. Automedicarse, tomarlos sin fórmula de un profesional, suspender el esquema antes de lo indicado y emplear antimicrobianos en la producción pecuaria son prácticas que apuran la aparición de cepas resistentes y convierten el asunto en un reto para los sistemas sanitarios del planeta.

¿Qué otras bacterias están en la lista?

El problema desborda a Helicobacter pylori. De acuerdo con el docente y con los organismos internacionales de salud, también registran una resistencia en aumento frente a antibióticos de uso frecuente Klebsiella pneumoniae, Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Acinetobacter baumannii y Staphylococcus aureus, lo que estrecha las opciones para enfrentar infecciones graves. Varios de esos patógenos figuran en la lista prioritaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por el peso que tienen sobre la salud pública global.

¿Qué muestran los datos colombianos?

La misma tendencia aparece en el país. Estudios adelantados en la zona centro-occidental hallaron una resistencia de Helicobacter pylori del 81 % frente al metronidazol, del 26,2 % al levofloxacino y del 19 % a la claritromicina, números que dan cuenta de una pérdida de efectividad de los esquemas tradicionales para erradicar la bacteria.

¿Qué recomiendan los especialistas?

Las advertencias apuntan a que la resistencia antimicrobiana no solo dificulta el tratamiento de las infecciones: además alarga las estancias hospitalarias, obliga a recurrir a medicinas más caras y con más efectos adversos, y eleva el riesgo de complicaciones en cirugías, trasplantes y procedimientos como la quimioterapia. Por eso el llamado es a consumir antibióticos solo con fórmula médica y a terminar siempre los ciclos indicados, para preservar su eficacia y frenar una amenaza que crece en todo el mundo.