Desde esta semana rige la reincorporación de Colombia al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y el exministro de Relaciones Exteriores, Luis Gilberto Murillo, se atribuyó ese resultado. Según dijo, el país volvió a ese escenario gracias a la estrategia diplomática que él encabezó mientras estuvo al frente de la Cancillería. El hecho, agregó, abre un nuevo capítulo para la política exterior colombiana.
"No fue casualidad", sostiene el excanciller
Murillo insistió en que el ingreso no obedeció a hechos fortuitos. Lo describió como el desenlace de una labor sostenida cuyo propósito era recomponer la imagen de Colombia en el terreno multilateral y volver a tejer relaciones firmes con distintos Estados y con organismos internacionales. De acuerdo con su explicación, la administración que dirigió puso el foco en devolverle al país el perfil de interlocutor confiable en materia de paz, seguridad y cooperación internacional.
Los acercamientos con la ONU
El exjefe de la diplomacia colombiana indicó que, mientras estuvo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, se promovieron conversaciones estratégicas con delegaciones y con representantes clave de las Naciones Unidas. Ese trabajo, afirmó, sirvió para sumar respaldos y construir acuerdos alrededor de la candidatura colombiana, y resultó determinante para que el país volviera a tener capacidad de incidencia en uno de los órganos con mayor influencia dentro del sistema internacional.
Qué gana el país, según Murillo
A juicio del exministro, ocupar de nuevo una silla en el Consejo de Seguridad le abre a Colombia la posibilidad de intervenir en decisiones con alcance global y, a la vez, de poner sobre la mesa sus propias prioridades: la construcción de paz, la seguridad en la región y la defensa del multilateralismo.
Murillo, quien además aspira a la Presidencia, cerró señalando que este nuevo periodo refuerza la presencia internacional del país y le permite intervenir de manera directa en los debates estratégicos que marcan el rumbo de la política mundial, con lo cual Colombia asume un papel más protagónico en el escenario global.