Una rebaja en el precio de la gasolina en Colombia empezará a gestionarse desde el Gobierno nacional, según anunció el presidente Gustavo Petro, quien confirmó que la deuda del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles quedó cancelada en su totalidad. Ese mecanismo acumuló durante años un déficit considerable por cuenta del subsidio a los combustibles.

Los dos factores detrás del ajuste

De acuerdo con el mandatario, la posibilidad de bajar el precio se sostiene en dos elementos: el saneamiento financiero del fondo y la reciente apreciación del peso colombiano frente al dólar. Ambos, dijo, alivian la presión fiscal que llevó a los aumentos sucesivos en el valor interno del combustible durante los últimos años.

El presidente no entregó fechas ni cifras sobre cuánto bajaría el galón. Se limitó a señalar que el proceso arrancará cuando esos dos factores estén consolidados.

Choque con Uribe por el crédito externo

El anuncio llegó en medio de un intercambio público con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien puso en duda una operación reciente de endeudamiento externo por cerca de 4.950 millones de dólares. Uribe llamó la atención sobre el costo de ese crédito y sus posibles efectos en las finanzas públicas, señalamientos que el jefe de Estado respondió de manera directa.

En su respuesta, difundida el 15 de enero de 2026, Petro sostuvo que el exmandatario incurrió en varias imprecisiones. Rechazó que el préstamo se hubiera tomado a una tasa del 12 % y precisó que se contrató en dólares a un interés cercano al 5,9 %. Su argumento: con el peso fortalecido frente a la divisa estadounidense, resulta más barato acudir al mercado externo que endeudarse dentro del país, donde las tasas están por encima del 13 % —13,5 %, según mencionó—. Eso, agregó, deja disponibles recursos en pesos para inversión y gasto social.

"No es más deuda", sostiene el Gobierno

Petro también rechazó que la operación implique un incremento neto del endeudamiento público. Explicó que el dinero se usó para cubrir obligaciones de corto plazo y con intereses más altos, contraídas por administraciones anteriores, con el fin de mejorar el perfil de la deuda y volverla más manejable con el paso del tiempo.

Al respecto, recordó que su gobierno recibió pasivos elevados, entre ellos una deuda importante con el Fondo Monetario Internacional y un faltante cercano a los 70 billones de pesos originado en el subsidio a la gasolina. Ese hueco fiscal, afirmó, ya está cubierto, lo que permitirá entregarle al próximo gobierno el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles con superávit.

Lo que falta por definir

Por ahora, el Ejecutivo no ha explicado de qué manera se aplicará la reducción ni en qué momento la verán los conductores en los surtidores. Aun así, el anuncio implica un cambio de rumbo en la política de precios de los combustibles y genera expectativa entre los consumidores, que en los últimos años han enfrentado alzas constantes en el valor de la gasolina.