Cierres de negocios, recortes de personal y un frenazo en la formalización: ese es el escenario que anticipa la Asociación Colombiana de Instituciones Microfinancieras, Asomicrofinanzas, frente al efecto que tendrá el nuevo salario mínimo sobre los micronegocios y las mipymes durante 2026.
Cuánto quedó el salario y desde cuándo rige
El ajuste comenzó a aplicarse el 1 de enero, luego de que se expidiera el Decreto 1469 de 2025, con un incremento del 23,7 % respecto al año anterior. Bajo esa fórmula, el salario básico quedó fijado en 1.750.905 pesos. Si a esa cifra se le agrega el auxilio de transporte, que es de 249.095 pesos, el ingreso mensual completo llega a 2 millones de pesos.
El gremio reconoce el propósito, pero alerta por el costo
Asomicrofinanzas admitió que detrás del aumento hay un propósito claro: elevar los ingresos de los trabajadores y darles más capacidad de compra. Sin embargo, el gremio sostiene que las consecuencias sobre el aparato productivo no serán menores. Los más expuestos, dice, son los micronegocios y las pequeñas y medianas empresas, que deben asumir costos laborales y operativos más altos en medio de un panorama económico que todavía no es sólido.
Según la asociación, buena parte de esos negocios —formales e informales— podría verse obligada a achicarse, dejar ir empleados o incluso apagar por completo su operación. El resultado, advierte, recaería sobre la estabilidad laboral y los ingresos de miles de hogares.
El riesgo de devolverse a la informalidad
Otro punto que preocupa al gremio es que el mayor costo termine desanimando la formalización. Emprendimientos que venían avanzando hacia esquemas formales podrían quedarse donde están o regresar a la informalidad.
“Asumir el sobrecosto derivado del incremento del salario mínimo frena de manera significativa los esfuerzos de formalización, al elevar las barreras de entrada y reducir los incentivos para que los micronegocios contraten de manera formal”, señaló la agremiación en su pronunciamiento.
El mensaje que dirigió al Gobierno Nacional fue que las decisiones que tocan al sector productivo se tomen midiendo con responsabilidad sus efectos colaterales, sobre todo en los actores más pequeños, que agrupan una porción alta del empleo y de la población vulnerable en el país.
Cómo queda el pago por día y por hora
La actualización también cambia las cuentas diarias. Con el nuevo básico, un día de trabajo equivale a unos 58.364 pesos, monto que sube a 66.667 pesos diarios cuando se incorpora el auxilio de transporte. La hora ordinaria ronda los 7.295 pesos, sin aplicar aún los descuentos de ley por salud y pensión.
Lo que realmente paga un empleador
Para quien contrata, el costo efectivo de un trabajador con salario mínimo va bastante más allá de los 2 millones de pesos al mes. A ese monto hay que sumarle los aportes a salud, pensión y caja de compensación, además de primas, cesantías, vacaciones e intereses, un conjunto de obligaciones que incrementa de manera importante la carga financiera empresarial en 2026.