Una confesión que cruzó farándula y política

Una relación sentimental de unos tres años, ocurrida a mediados de la década del 2000, es el vínculo que el actor venezolano Fernando Carrillo reveló en una entrevista televisiva internacional. Su expareja, según contó, es Delcy Rodríguez, hoy presidenta interina de Venezuela y figura central del chavismo luego de la captura de Nicolás Maduro en los primeros días de enero de 2026.

Carrillo, cuyo nombre se asocia a telenovelas como Abigaíl y Rosalinda, dijo que Rodríguez fue “el gran amor de mi vida”. En sus palabras destacó el carácter, la inteligencia y la lealtad de la dirigente, a la que describió como una mujer de principios firmes.

Defensa frente a los rumores de traición

El actor, con trabajos también en México y Argentina, habló en un momento de fuerte tensión política. Antes de la detención de Maduro habían circulado rumores y señalamientos que apuntaban a una supuesta traición de Rodríguez hacia el mandatario. Frente a esas versiones, Carrillo salió a respaldar la integridad de su expareja: aseguró que conoce “muy bien” su manera de actuar y descartó que ella hubiera tomado parte en alguna conspiración.

Sus posturas sobre la crisis venezolana

La conversación no se quedó en el terreno personal. Carrillo expresó su desacuerdo con la intervención militar encabezada por Estados Unidos y también con las acusaciones que pesan sobre Maduro y su esposa, Cilia Flores, ambos trasladados a Nueva York para responder ante la justicia estadounidense.

El episodio provocó reacciones de todo tipo en redes sociales y en los medios, pues combinó espectáculo y política y puso sobre la mesa un lazo inesperado entre un rostro conocido del entretenimiento latinoamericano y una dirigente de alto perfil en la Venezuela de hoy.

El perfil de Delcy Rodríguez

Rodríguez llegó a la presidencia interina de Venezuela después de la captura de Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero de 2026, conforme a lo previsto en las normas constitucionales del país. Dentro del chavismo ha sido una pieza clave durante años, con cargos como la vicepresidencia y la presidencia de la Asamblea Nacional Constituyente.

Más allá de destapar un capítulo poco conocido de la vida privada del actor, su relato volvió a poner el foco en la situación política venezolana, en un momento de alta tensión internacional.