Con 1.419 personas lesionadas por artefactos pirotécnicos, las celebraciones de fin de año dejan otra vez un saldo que mantiene en vilo al sistema de salud colombiano. El conteo corresponde a lo transcurrido de diciembre y a los primeros días de enero, según el reporte del Instituto Nacional de Salud, y las autoridades advierten que podría subir en las próximas horas.

Un patrón que se repite cada temporada

Dentro del total figura un número considerable de menores de edad, y es justamente ese grupo el que concentra la preocupación de los organismos oficiales. Los especialistas subrayan que buena parte de estas quemaduras se pueden evitar y que la rapidez con la que se busca atención define qué tan graves serán las secuelas físicas y las complicaciones médicas posteriores.

El error de tratar la quemadura en casa

Quienes manejan a diario estos casos apuntan a un obstáculo persistente: el tiempo que tardan las familias en llevar a los niños a un centro asistencial. Patricia Gutiérrez de Reyes, médica cirujana y jefa de la Unidad de Quemados del Hospital Simón Bolívar, señaló que todavía es frecuente que los padres intenten curar las heridas en la vivienda o que pasen primero por una farmacia antes de acudir a un hospital.

La especialista detalló que aplicar sábila, café u otras sustancias caseras, además de usar medicamentos sin indicación médica, eleva la posibilidad de infección y entorpece el manejo correcto de la quemadura. Su recomendación fue clara: todo menor que resulte herido por pólvora debe ser llevado sin demora al centro médico más cercano y, cuando el caso lo requiera, remitido a una unidad especializada.

Adultos alcoholizados y niños expuestos

Desde vigilancia en salud pública se aclaró que los números divulgados son preliminares y se insistió en que evitar estos accidentes depende sobre todo de los adultos. De los casos contabilizados, 428 corresponden a personas menores de 18 años, es decir, el 30,1 por ciento del total. En 52 de esos episodios, los niños estaban acompañados por adultos que habían consumido alcohol.

Antioquia y Medellín, a la cabeza del conteo

Hasta el momento no hay fallecimientos asociados al uso de pólvora pirotécnica, precisa el informe oficial. Aun así, el volumen de heridos se mantiene alto en varias zonas del territorio nacional. Antioquia registra la cifra más alta con 182 casos; le siguen Nariño con 131, Bogotá con 104 y Norte de Santander con 84. También aparecen con reportes destacados Cauca, Cundinamarca, Córdoba, Tolima, Atlántico, Santander y Valle del Cauca.

Entre las ciudades, Medellín concentra el mayor número con 72 lesionados, por delante de Pasto, con 48, y Cúcuta, con 39. Hay casos adicionales en Neiva, Montería, Armenia, Pereira, Manizales, Popayán, Valledupar, Bucaramanga, Villavicencio y otras capitales y municipios.

Los totes, el artefacto más peligroso

Al revisar qué elementos provocan las lesiones, los informes ubican a los totes en el primer lugar, con el 30,7 por ciento de los casos. Detrás quedan otros artefactos pirotécnicos, con el 21,7 por ciento, y los voladores, con el 17 por ciento.

Los médicos reiteraron que la mayoría de quemaduras por pólvora en la población infantil son prevenibles. Y añadieron un matiz: cuando el accidente ya ocurrió, recibir atención inmediata y especializada puede ser la diferencia entre una recuperación satisfactoria y un daño irreversible. De ahí el llamado a no minimizar ninguna herida y a buscar siempre los servicios de salud.