Más de 117.000 metros lineales de vías intervenidos con demarcación y señalización resumen buena parte del trabajo que el Instituto de Tránsito del Atlántico adelantó durante 2025. La entidad estructuró una hoja de ruta centrada en tres frentes: proteger la vida, modernizar tecnológicamente la operación y formar a la ciudadanía, con resultados que la propia entidad describe como un punto de quiebre para la seguridad vial del departamento. El plan articuló obras físicas, control electrónico, innovación y pedagogía con alcance regional.

Inteligencia artificial y un piloto de GPS en buses

Uno de los momentos destacados del año fue el Tercer Congreso Nacional de Seguridad Vial, encuentro que convocó a especialistas nacionales e internacionales y que ubicó al Atlántico como referencia en la aplicación de tecnologías emergentes e inteligencia artificial a la movilidad. Durante ese evento quedó formalizada una alianza entre Yango Colombia y la Gobernación del Atlántico, cuyo propósito es poner en marcha un plan piloto gratuito de dispositivos GPS en buses intermunicipales. Con esa herramienta, los pasajeros podrán consultar rutas y ubicación de los vehículos en tiempo real.

Corredores señalizados y una sede renovada

Las obras de infraestructura vial ocuparon otro lugar central en la gestión. Los trabajos de demarcación y señalización llegaron a corredores estratégicos como Baranoa–Polonuevo, Ponedera, la carrera 51B entre Sabanilla y Puerto Colombia, además del acceso a Santa Verónica. En paralelo, la sede operativa de Baranoa fue adecuada para mejorar la atención al ciudadano y ampliar la capacidad institucional.

Fotodetección: seis puntos modernizados de trece

En el capítulo de control, el Instituto trabajó en la actualización del Sistema de Detección Electrónica de Infracciones. De los trece puntos que existen, seis quedaron modernizados para verificar velocidad, SOAT y revisión técnico-mecánica. Los demás están ubicados en vías concesionadas y siguen en trámite de aprobación ante la Agencia Nacional de Infraestructura. También se autorizaron nuevos puntos de control en Polonuevo y Repelón, mientras otros continúan su proceso con el aval de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.

Diez campañas en 16 municipios

La formación ciudadana no perdió protagonismo. En el transcurso del año se ejecutaron diez campañas pedagógicas en los 16 municipios que están bajo jurisdicción de la entidad, dirigidas a conductores, peatones, motociclistas y ciclistas. Las estrategias se acoplaron a eventos culturales, temporadas de vacaciones y celebraciones religiosas, lo que permitió llegar a miles de personas con mensajes sobre conductas seguras en la vía y prevención de siniestros.

Bicicleta: 30 kilómetros de ciclovía dominical

El componente de movilidad sostenible también avanzó. Cerca de 39.000 ciclistas se beneficiaron de espacios seguros habilitados en la Vía al Mar y en la Circunvalar de la Prosperidad. Junto con la concesión vial se dispuso una ciclovía de 30 kilómetros que opera los domingos, complementada con ciclopaseos y jornadas pedagógicas para promover el uso responsable de la bicicleta como medio de transporte.

Lo que viene en 2026

Con ese balance en innovación, control y cultura vial, el Instituto proyecta para 2026 un bus móvil institucional, un parque didáctico de tránsito, nuevas ciclovías y programas de regularización dirigidos a motociclistas. La meta declarada es continuar la reducción de la siniestralidad y afianzar una movilidad más segura y sostenible en todo el departamento.