Un pago neto de 929.963 pesos es lo que recibió a mitad de enero un trabajador que devenga el salario mínimo y cobra su sueldo cada quince días. Esa cifra es la primera señal concreta, en el bolsillo de millones de empleados formales, del ajuste salarial que rige desde 2026 en Colombia.

Un aumento del 23 % sin acuerdo en la mesa

El incremento quedó oficializado a través del Decreto 1469 de 2025, expedido por el Gobierno nacional después de que empresarios y centrales obreras no llegaran a un consenso en la mesa de concertación. El porcentaje definido fue del 23 %, con lo cual el salario mínimo legal mensual vigente quedó en 1.750.905 pesos.

A ese monto hay que agregarle el auxilio de transporte, que subió todavía más: 24,5 %. De 200.000 pesos pasó a 249.095 pesos. Sumados los dos conceptos, el ingreso mensual de quien gana el mínimo llega a 2.000.000 de pesos. Las cifras oficiales indican que, una vez descontada la inflación, el aumento real se sitúa en 18,7 %, una medida orientada a contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo que han acumulado los hogares durante los últimos años.

Cómo se compone el pago de quince días

La legislación laboral colombiana permite que el sueldo se cancele mensual o quincenalmente, según lo que se haya pactado en el contrato. La modalidad quincenal es una de las más extendidas y, por eso, buena parte de los trabajadores ya vio el nuevo valor reflejado a mediados de enero, con el consiguiente alivio inmediato en su liquidez.

En esa modalidad, la liquidación bruta de cada quincena para quien gana el mínimo se divide en 875.452 pesos de salario base y 124.548 pesos de auxilio de transporte. El cálculo asume que la persona trabajó la jornada completa durante todo el periodo. Las reglas fijan además que los desembolsos deben hacerse a más tardar el 15 y el 30 de cada mes, aunque se contempla un margen adicional de hasta cuatro días hábiles para la consignación.

Los descuentos que reducen el monto final

El dinero que efectivamente llega a la cuenta es menor al valor bruto por cuenta de las deducciones de ley. Los empleados dependientes aportan un 4 % a salud y otro 4 % a pensión, porcentajes que se liquidan solo sobre el salario base y dejan por fuera el auxilio de transporte. Traducido a cada quincena, son 35.018 pesos por salud y la misma suma por pensión.

Aplicadas esas deducciones, el resultado neto para un trabajador sin ausencias ni incapacidades es de 929.963 pesos quincenales. La situación cambia para los independientes con contrato de prestación de servicios: ellos deben asumir y tramitar por su cuenta la totalidad de los aportes a seguridad social, lo que golpea con mayor fuerza su ingreso disponible.

Qué pasa con domingos y festivos

El reajuste también mueve otros conceptos laborales, entre ellos los recargos por laborar en domingo o día festivo, que según la normativa se calculan únicamente sobre el salario base. Para 2026, un día ordinario de trabajo quedó en 58.364 pesos y la hora ordinaria en 7.296 pesos. Quien trabaje un domingo o festivo tiene derecho a un recargo del 75 %, de manera que una jornada completa de ocho horas en esas fechas se paga en 102.137 pesos.

Una mejora sujeta al costo de vida

Aunque el ajuste ha sido leído como una mejora considerable en los ingresos, expertos advierten que su efecto real dependerá de cómo se comporten la inflación y el costo de vida en los primeros meses del año. Con todo, esta primera quincena inaugura un escenario económico distinto para quienes devengan el mínimo en el país.