Una carta atribuida a Jorge Eliécer Díaz, alias 'Castor', máximo cabecilla de 'Los Costeños', puso sobre la mesa un señalamiento: según él, hay intereses y poderes ocultos que se oponen a los avances hacia la paz en Barranquilla. El mensaje, dirigido a la ciudadanía de esa ciudad, se conoció en medio del diálogo exploratorio que el Gobierno nacional adelanta con esa estructura criminal y con 'Los Pepes'.
Un mensaje de cambio personal
En el documento, 'Castor' sostiene que su decisión de apartarse de la violencia responde a una transformación personal y espiritual. Plantea que su intención es aportar para que Barranquilla vuelva a la tranquilidad y a la convivencia, después de años atravesados por el enfrentamiento entre organizaciones delincuenciales.
El jefe de 'Los Costeños' admite el daño ocasionado por su accionar criminal y aclara que no busca mostrarse como una víctima. En su planteamiento, los cambios verdaderos se acreditan con hechos concretos y no con anuncios públicos, y por eso insiste en que los canales de conversación deben permanecer abiertos.
Las cifras que cita durante la tregua
El cabecilla resalta que, mientras ha estado vigente la tregua con 'Los Pepes', los homicidios en Barranquilla han bajado de manera considerable. La misiva menciona una reducción cercana al 57%, porcentaje que, en su criterio, podría ser mayor si el proceso contara con más respaldo institucional. Además, trae a colación treguas anteriores, en particular las coincidentes con la temporada de Carnaval, cuando —según recuerda— las cifras de violencia cayeron todavía más.
Los traslados que el Gobierno no autorizó
El proceso, sin embargo, tropezó con un nuevo obstáculo: el Ministerio de Justicia negó los traslados carcelarios que habían pedido los representantes legales de las dos estructuras. La solicitud planteaba llevar a alias 'Castor' y a varios integrantes de 'Los Costeños' a la cárcel El Bosque, y a Digno Palomino junto con miembros de 'Los Pepes' a la cárcel La Modelo de Barranquilla.
Esa negativa se dio tras desacuerdos con el equipo negociador y llega en una fase decisiva, pues la tregua entre las dos organizaciones tiene como fecha límite el 20 de enero.
Cautela de las autoridades locales
Aunque se han reportado descensos en homicidios y extorsiones en el área metropolitana, las autoridades locales y departamentales han sido prudentes frente a lo alcanzado en el diálogo. En la Alcaldía de Barranquilla expresaron sorpresa por la eventualidad de que se autorizaran traslados a la ciudad y subrayaron que todo proceso tiene que garantizar la seguridad y el bienestar de los ciudadanos.
Las autoridades nacionales mantienen el seguimiento al caso mientras se define el rumbo del proceso y las condiciones bajo las cuales podría prolongarse la tregua entre ambas estructuras criminales.