La capital de Risaralda tendrá en 2028 una cita que reunirá a profesionales de la salud de varios países del continente. El evento, que lleva por nombre XVI Encuentro Nacional y VI Encuentro Latinoamericano de Investigación e Innovación en Enfermedades Infecciosas, tendrá lugar en Pereira y atraerá al Eje Cafetero a investigadores colombianos y de otras naciones latinoamericanas.
Cómo se tomó la decisión
La escogencia salió de la Asamblea General de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), reunión que se desarrolló en Barranquilla mientras se llevaba a cabo la edición anterior del evento: el XV Encuentro Nacional y V Encuentro Latinoamericano. Con ese aval, Pereira queda incorporada al cronograma de uno de los escenarios académicos dedicados al estudio y al manejo de las infecciones.
Quiénes llegarán y de qué se hablará
Para las jornadas de 2028 se prevé la asistencia de infectólogos, microbiólogos y epidemiólogos, junto a profesionales de salud pública, expertos en prevención y control de infecciones e investigadores que adelantan trabajos nuevos en esta área.
El temario se concentrará en varias de las dificultades que hoy ponen a prueba a los sistemas sanitarios de la región. Allí figuran la resistencia a los antimicrobianos y los Programas para la Optimización de los Antimicrobianos (PROA), además del VIH, la tuberculosis, la virología y enfermedades tropicales. La programación también dedicará espacio a la micología, a las infecciones en pacientes inmunocomprometidos, a la vacunación y a las enfermedades infecciosas que afectan tanto a niños como a adultos.
Un lugar para quienes empiezan a investigar
Los investigadores en formación y los jóvenes profesionales ocuparán un renglón destacado dentro del programa. Habrá momentos destinados a exponer trabajos científicos y a socializar resultados de investigaciones, así como a revisar herramientas para el análisis de datos epidemiológicos y formas distintas de divulgar los avances de la ciencia.
El propósito declarado es que la cita no se limite a las conferencias: se plantea igualmente como una ocasión para que quienes vienen de distintas regiones intercambien experiencias y tejan nuevos vínculos académicos.
Lo que la ciudad pone sobre la mesa
Para Pereira, ser anfitriona significa también una vitrina para exhibir con qué cuenta en servicios médicos, universidades, infraestructura y manejo de eventos académicos. Su oferta hotelera y logística puede allanar el arribo de asistentes provenientes de distintos puntos del país y del continente.
A ese inventario se agrega su localización dentro del Paisaje Cultural Cafetero, un factor que puede jugar a favor del turismo ligado a esta clase de reuniones. El llamado turismo MICE —el que se mueve alrededor de reuniones, incentivos, congresos y eventos— podría verse impulsado por los visitantes que lleguen durante las jornadas académicas de 2028.
Lo que todavía falta por confirmar
Si bien la ciudad ya quedó ratificada como anfitriona, la Asociación Colombiana de Infectología aún tiene pendiente informar cuáles serán las fechas puntuales, en qué recinto se hará la reunión, cómo quedará la programación final y bajo qué condiciones se abrirán las inscripciones.
Se espera que a lo largo de los tres días contemplados haya un intercambio de conocimiento sobre patologías que siguen siendo un desafío para los sistemas de salud de Colombia y de América Latina. Pereira, entre tanto, empieza a alistarse para acoger en 2028 a una comunidad científica cuyo propósito central será compartir investigaciones, debatir herramientas nuevas y buscar respuestas a los retos que imponen las enfermedades infecciosas en la región.