Detrás de las rejas mientras avanza el caso

John Jairo Leguia González, quien ejercía como pastor de una comunidad religiosa en San Andrés Islas, deberá responder desde un centro carcelario por el presunto abuso sexual de varias mujeres que hacían parte de su congregación. Así lo dispuso un juez penal de control de garantías, que consideró la gravedad de los hechos y el riesgo que corren las víctimas para ordenar que el procesado permanezca privado de la libertad durante el trámite del proceso penal.

Supuestos rituales de sanación, según la Fiscalía

La investigación de la Fiscalía General de la Nación sostiene que el hombre se valía de su condición de guía espiritual para ganarse la confianza de las mujeres. Con ese ascendiente, las citaba una por una alegando que iba a practicarles rituales de sanación.

En esos encuentros, de acuerdo con el ente acusador, les decía que tenían que quitarse la ropa para que él pudiera aplicarles un aceite, prometiéndoles una limpieza espiritual o una curación. La entidad explicó que, una vez las víctimas quedaban en esa situación de confianza y vulnerabilidad, el pastor presuntamente las persuadía y las coaccionaba para someterlas sexualmente, mientras les hacía creer que todo formaba parte del ritual religioso. Con ese mismo método habrían resultado afectadas al menos cuatro mujeres.

Cargos que no fueron aceptados

Luego de recibir varias denuncias y de reunir elementos materiales probatorios, un fiscal del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) de la Seccional San Andrés Islas le imputó a Leguia González los delitos de acceso carnal violento agravado y acto sexual violento. En la audiencia, el procesado se negó a aceptar esos cargos.

Llamado a denunciar

Las autoridades insistieron en que quienes hayan pasado por situaciones parecidas se acerquen a las instancias judiciales correspondientes para presentar su denuncia y acceder a acompañamiento y protección.