Pedir una cita médica o realizarse determinados procedimientos le costará más caro a los afiliados al sistema de salud colombiano a partir del primero de enero de 2026. La razón está en la actualización oficial de las cuotas moderadoras y los copagos que definió el Ministerio de Salud y Protección Social, una decisión que cambia la manera de calcular esos valores y que ya rige para todas las EPS e IPS del territorio nacional.

Un nuevo indicador reemplaza al salario mínimo

El ajuste quedó consignado en la Circular Externa 048 de 2025 y forma parte de una transformación estructural del mecanismo con el que se actualizan estos cobros. La novedad central es que las tarifas ya no se atan de forma directa al salario mínimo: ahora se liquidan con base en la Unidad de Valor Básico (UVB), un indicador técnico creado para reflejar con mayor precisión el comportamiento del costo de vida.

Para 2026, el Ministerio de Hacienda fijó la UVB en 12.110 pesos. Ese monto se actualiza año tras año según la variación del Índice de Precios al Consumidor sin alimentos ni regulados, cifra que certifica el Dane.

Según el Gobierno, el propósito del esquema es dotar al sistema de salud de mayor estabilidad y previsibilidad financiera. Desde el Ministerio de Salud se explicó que se busca romper el vínculo automático entre cada alza del salario mínimo y el incremento de los pagos que asumen los usuarios. La apuesta, en cambio, es una actualización técnica que tenga en cuenta la inflación real y el poder adquisitivo de los hogares, sin golpear de manera abrupta el acceso a los servicios.

Cuánto pagarán los afiliados del régimen contributivo

En el régimen contributivo, el valor de la cuota moderadora seguirá determinándose por el nivel de ingresos del cotizante, medido en salarios mínimos legales mensuales vigentes. Quienes devenguen menos de dos salarios mínimos pagarán cerca de 5.000 pesos. En el rango de dos a cinco salarios mínimos, el desembolso rondará los 20.100 pesos. Y los afiliados que superen los cinco salarios mínimos deberán asumir alrededor de 52.800 pesos.

Frente a 2025 hay un incremento en los tres rangos: el año pasado esos valores eran de 4.700, 19.200 y 50.300 pesos, en su orden. El aumento no es elevado, pero confirma que los servicios básicos de salud saldrán más costosos durante el nuevo año.

Copagos: mismos porcentajes, topes actualizados

Para los copagos, que se cobran sobre todo en procedimientos y atenciones de mayor complejidad, la estructura de porcentajes no cambia, aunque sí los montos. Los afiliados con ingresos por debajo de dos salarios mínimos asumirán el 11,5 por ciento del valor del servicio; los que se ubican entre dos y cinco salarios mínimos pagarán el 17,3 por ciento; y quienes ganan más de cinco salarios mínimos, el 23 por ciento.

Para impedir que estos cobros se conviertan en una carga excesiva, se fijaron topes por evento y por año. En 2026, el límite por atención será de 373.715 pesos para el primer rango de ingresos, 1.497.644 pesos para el segundo y 2.995.409 pesos para el tercero. Los topes anuales por beneficiario, en el mismo orden, quedaron en 748.882, 2.995.409 y 5.990.696 pesos.

Qué ocurre en el régimen subsidiado

Las condiciones para el régimen subsidiado siguen siendo diferentes. Sus afiliados no cancelan cuotas moderadoras por atención básica y general, con lo que se conserva el enfoque de protección a la población de menores ingresos. Sí deben, en cambio, pagar copagos cuando se trata de servicios de mayor complejidad.

Quienes están clasificados en el Nivel 1 quedan exentos de esos pagos. Los usuarios del Nivel 2 aportarán hasta el 10 por ciento del valor del servicio, con un tope de 651.155 pesos por evento y un límite anual de 1.302.309 pesos.

Con esta actualización, el sistema de salud inicia una nueva etapa de ajuste tarifario que, si bien apunta a una mayor estabilidad financiera, se traduce en un incremento gradual de lo que deben pagar los usuarios cada vez que acceden a los servicios médicos.