Cuatrocientos pesos es la cifra que hoy está sobre la mesa. Los transportadores de buses urbanos de Barranquilla elevaron su petición de ajuste tarifario y el asunto sigue sin resolverse: la propuesta continúa en manos del Área Metropolitana de Barranquilla, que todavía no ha tomado una decisión final. El planteamiento del gremio despertó posturas divididas después de que los empresarios pidieran un alza superior a la que se había mencionado al comienzo.

Por qué cambió la cifra inicial

Giovanny Ramos, presidente de la Asociación Regional de Transporte Urbano por Buses y Busetas del Atlántico, indicó que la discusión se dejó para después a propósito, a la espera de conocer cuál sería el incremento definitivo del salario mínimo para 2026. En un primer escenario se hablaba de subir la tarifa en 200 pesos, pero el ajuste salarial del 23,7 por ciento llevó al sector a reformular la solicitud y a pedir el doble: 400 pesos.

El vocero del gremio precisó que el pago a conductores y al personal operativo constituye uno de los costos fijos más pesados dentro del sistema de transporte urbano. Por eso, según su explicación, el alza del mínimo golpeó de forma directa y considerable las cuentas de las empresas. Ramos añadió que el fenómeno no se limita a la capital del Atlántico: en otras ciudades del país también se estudia un aumento parecido en el valor del pasaje.

El componente de los combustibles

Al escenario salarial se le sumó la más reciente subida en los precios de los combustibles, que según los transportadores deterioró todavía más sus finanzas. El gremio detalló que la gasolina corriente aumentó 90 pesos y el diésel, 99 pesos. Sobre este último señalaron que, si bien dejó de ser el rubro de gasto más alto, todavía pesa un porcentaje importante dentro de los costos de operación.

Ramos advirtió que el diésel ha registrado incrementos escalonados durante los últimos meses, lo que encarece día a día la operación de las empresas. Con salarios más altos y combustibles más costosos, el sector sostiene que mantener el valor actual del pasaje resulta insostenible si se quiere garantizar la prestación del servicio.

Cuánto costaría el pasaje y cuándo se sabrá

Si la solicitud recibe el visto bueno, el pasaje de bus urbano en Barranquilla quedaría en 3.700 pesos los días ordinarios y en 3.800 pesos los festivos. La palabra final, sin embargo, la tiene la Junta Directiva del Área Metropolitana, cuya reunión está prevista para los primeros quince días de enero de 2026, cuando se definiría el futuro de la tarifa.

Entre tanto, los usuarios siguen a la espera de una determinación que puede golpear de manera inmediata sus gastos diarios, en una ciudad donde el transporte público continúa siendo una de las principales formas de desplazamiento para miles de personas.