“Háganla llorar en las redes sociales”. Esa fue la frase que un micrófono abierto recogió durante un evento político y que puso al expresidente Álvaro Uribe Vélez en medio de una controversia. El exmandatario dio su versión y aseguró que en ningún momento quiso impulsar ataques personales, sino motivar respuestas con argumentos frente a lo que considera críticas injustas contra la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia.

“Fue malinterpretada”, dice el exmandatario

Para Uribe, la expresión se entendió al revés de lo que quiso decir. Según su explicación, lo que planteaba era la importancia de involucrarse de manera activa en la discusión digital para refutar señalamientos con cifras y razones. El exjefe de Estado agregó que su mensaje apuntaba a que los simpatizantes del partido salieran a defender las posturas políticas y a replicar contenidos en redes sociales, como parte de una estrategia de comunicación.

El origen de la discusión

El episodio, relató Uribe, arrancó con críticas que difundió una influenciadora, quien reprochó a Paloma Valencia presuntos incumplimientos en los apoyos económicos dirigidos a los adultos mayores. Su réplica fue que esas responsabilidades están en manos del Gobierno actual y no de la senadora, y que la contestación tenía que darse con argumentos claros y verificables.

Sobre ese punto, el expresidente trajo a colación que Valencia ha reiterado la necesidad de darle prioridad al gasto social, recortar la burocracia y asegurar que los recursos sí lleguen a la población vulnerable. A su juicio, esas posiciones han sido distorsionadas en las plataformas digitales, y de ahí salió su llamado a responder y a sostenerlas en público.

Qué quiso decir con “bodegueros”

Uribe se pronunció además por el uso de la palabra “bodegueros”, con la que acostumbra referirse a los militantes digitales que respaldan al partido en redes. Precisó que pedir que se repliquen mensajes tiene como propósito darles mayor alcance a las ideas políticas y nutrir el debate, y no promover descalificaciones ni campañas de acoso.

Al cerrar, el expresidente sostuvo que el activismo digital se convirtió en una pieza central de las campañas políticas y respaldó el derecho de sus seguidores a intervenir, opinar y controvertir de manera respetuosa. Repitió que su invitación consistió en discutir con argumentos, mantener presencia en las redes y apoyar las propuestas del partido ante lo que califica como ataques sin fundamento.