Más de 1.200.000 personas recorrieron durante diciembre de 2025 los más de cinco kilómetros del Gran Malecón de Barranquilla, un registro que supera el millón de visitantes y marca el mejor resultado en la historia de este corredor a orillas del río Magdalena. Con ese balance, el escenario se afianza como uno de los espacios públicos y turísticos de mayor peso en el país.
Un punto de encuentro para cerrar el año
En el último mes del año, el lugar funcionó como principal sitio de reunión de barranquilleros y de turistas que escogieron la ciudad para vivir las festividades frente al río. Quienes lo visitaron encontraron una oferta amplia: escenarios deportivos, zonas verdes, propuestas gastronómicas, recreación y actividades culturales diseñadas para públicos de todas las edades.
El alcalde Alejandro Char señaló que estas cifras responden a la visión con la que se concibió el proyecto y al orgullo que hoy representa para Barranquilla. De acuerdo con el mandatario, el Gran Malecón funciona como símbolo de transformación urbana y, al mismo tiempo, como motor del crecimiento turístico y económico de la región Caribe.
Las fechas que concentraron la mayor afluencia
Tres jornadas marcaron los picos de asistencia: el 7, el 25 y el 31 de diciembre. En esos días el corredor se convirtió en el epicentro de las celebraciones de fin de año, con registros que dejaron atrás los de temporadas anteriores.
Durante el fin de semana de las velitas ingresaron cerca de 190.000 personas. Entre el 24 y el 25 de diciembre se contabilizaron 111.300 visitantes, un aumento del 48,4 % frente a lo reportado en 2024. La despedida del año tampoco se quedó atrás: el 31 de diciembre la afluencia creció un 24 %, lo que confirmó el atractivo del sitio para recibir el 2026.
Los atractivos más buscados
Miles de asistentes aprovecharon los puntos más representativos del recorrido, entre ellos la Luna del Río, el Riobús Karakalí y las estatuas de Shakira y Sofía Vergara, que se consolidaron como paradas obligadas para tomar fotografías y hacer recorridos turísticos. El alumbrado navideño y la agenda recreodeportiva promovida por la administración distrital reforzaron el ambiente familiar del espacio a lo largo de toda la temporada.
Entre los factores que explican el alza de visitantes sobresale la puesta en marcha de la Luna del Río, una noria de 65 metros de altura que empezó a operar el 13 de diciembre y que en poco tiempo se ubicó entre los atractivos turísticos más concurridos de la ciudad. Ese nuevo ícono llamó la atención de públicos locales, nacionales e internacionales y amplió la oferta de entretenimiento del corredor.
Convivencia frente al río
Para buena parte de la ciudadanía, el Gran Malecón se ha vuelto un símbolo de integración. Visitantes que recibieron el Año Nuevo allí destacaron el ambiente de celebración colectiva y la posibilidad de compartir con personas de distintas procedencias en un entorno seguro y moderno, conectado de manera directa con el río Magdalena.
A esa experiencia se suman las zonas gastronómicas, la programación cultural gratuita y los amplios espacios al aire libre, componentes que motivan el regreso de los asistentes. La administración distrital afirmó que este comportamiento ratifica el momento que vive Barranquilla y su proyección como destino turístico de referencia dentro y fuera del país.
De 2017 a hoy
El Gran Malecón fue abierto al público el 17 de julio de 2017, durante el segundo periodo de Alejandro Char al frente de la Alcaldía, con el propósito de recuperar el vínculo de la ciudad con el río y entregar un espacio público de calidad. Con el paso de los años, el proyecto se transformó en una de las principales postales barranquilleras y en un referente de desarrollo urbano que hoy convoca a visitantes de Colombia y del exterior.